La hidratación facial como parte del cuidado anti-edad

Con el paso del tiempo, la piel va perdiendo sus factores propios de hidratación, haciendo que se vuelva más seca y propensa a irritaciones y arrugas finas. Es así como el incluir una hidratante dentro de la rutina de piel puede mejorar la resequedad aportando factores de hidratación, así mismo, restaura la función de barrera cutánea que es la que nos protege del ingreso de sustancias o microorganismos nocivos. Las arrugas en la cara se producen por diversas causas, y según su origen se pueden usar diferentes tratamientos, sin embargo, hay algunas arrugas que son producidas por resequedad y estas son susceptibles de mejorar con cremas hidratantes que aportan sustancias como ácido hialurónico que rellena la capa superficial o capa córnea, haciendo que la piel luzca más uniforme, y por lo tanto sin tantas arrugas finas. También es importante incluir un muy buen hidratante dentro de la rutina de piel en los casos que usemos agentes exfoliantes como ácido glicólico, ácido salicílico o retinoico. En estos casos, la crema hidratante va a disminuir la inflamación producida por los otros agentes, así como disminuir la resequedad asociada.

¿Cómo escoger el hidratante ideal? Esto va a depender del tipo de piel que tengas.

Si es una piel con tendencia grasa, es mejor preferir hidratantes ligeras como el emulgel de Hydraskin face, que tiene ácido hialurónico, alantoína y escleroglucan.

Si tu piel es más con tendencia seca prefiere Hidraskin silk con ácido hialurónico y aceite de argán aseguran una muy buena hidratación.

Créditos:

Dra. Adriana Cruz Garnica.

Médica dermatóloga,

Universidad Nacional de Colombia.
Dermatóloga Estética de la Universidad de Alcalá

Docente universitaria en Hospital Universitario La Samaritana.

Scroll al inicio